sábado, 10 de octubre de 2009

Historias entre todos. El desenlace

Me pareció que nadie en sus cabales podía ser capaz de dejar tan mal recuerdo sobre el mármol milenario de la columna. Esa frase "Si tú crees en el destino..." escrita con un insultante rotulador azul, hizo acordarme de unos versos memorizados sin saber de dónde procedían.

¿Es destino o es azar?

¿Lo forjamos o simplemente nos dejamos llevar?

¿Gobierna alguien el destino o sólo se trata de un camino que nos lleva a fronteras aún por delimitar...?

Pero como lo mío ni es la lírica ni la filosofía, preferí pensar que con mi vida ocurra lo que tenga que ocurrir pero que ocurra ya. Es más, pensé que creería en el destino si justo después de escribir esa frase le hubiera caido un rayo sobre la cabeza al vándalo que la escribió. Ya lo dijo el Cordobés "Hay gente pa tó", y me acordé de mi amigo el eterno bromista, que por supuesto, no creía en él porque además de tener premio (tríncame el pepino), su destino siempre era cruel, borreguero y juguetón, que ya se sabe como gusta del juego y la palabrería si encima uno se confiesa como seguidor de sus idas y venidas, que cuando va andando a trabajar y olvidando (de momento) laspalizas de madrugones y conducciones hacia el destino detrabajo de este año se acuerda de que este destino es su destino provisional para este año, ya que su destino lo designará el destino ¡que lío! Ya se sabe... ¡Ding, dong, ding... tren con destino a creer, va a efectuar su salida...! Que suba quien quiera y quien no, que se siente en este banco a acordarse de las tres hermanas mitológicas que nos asignan nuestro destino desde que nacemos, Cloto con su rueca, que va hilando la dirección de nuestra vida, Láquesis, que lo enrolla y disfrutamos viviendo y finalmente Ätropos, la anciana, que lo corta. Al menos eso es lo que decía un artículo de un escritor de modales despreciables que leí una vez, y añadía que lo que verdaderamente nuestro destino tiene es luces y fuerza. Y no le falta razón.

Para mí la luz la da el sol todos los días, despertarnos y quedarnos a su antojo. Prefiero dejarme mecer por las manos blancas del azar. Cosa distinta es que esas manos estén gobernadas por el destino, aunque si esas manos están pintadas alternando el verde con el blanco, un bético, por ejemplo, se puede preguntar, ¿que le hice yo al destino para que pusiera a Lopera en el camino del Betis? empiezo a desvariar, prefiero creer en el destino igual que él cree en mí, porque sí, creo en el destino, no sólo creo, sino que afirmo, la vida misma me lo demuestra continuamente poniéndome a prueba y siempre triunfa él y además, afirmo que no somos capaces de cambiarlo por mucho que queramos hacerlo.

En fín, que me senté en este banco porque una pintada me obligó a reflexionar y he acabado desvariando, con la cabeza hecha un lío y con unas tremendas ganas de cantar una vieja canción que alguien me enseñó y que me está golpeando la garganta porque viene al pelo.

"que el destino nos arrastre como la corriente del río...

llevándonos a donde quiera que vaya,

posándonos en una ribera,

o sobre la arena color canela

de la orilla de la playa..."

Y otra vez la orilla, y otra vez la arena, y otra vez el río, y otra vez la marea... decididamente, mi destino será siempre, acordarme de ti.


Escrito por: Manuel Corrales Scota, Finidiblanco, Juanma, Humilladero, Maese, Lola, La Cava, No cogé ventaja, ¡miarma!, Zapateiro, Campanilla, Sevillano y bético, Moe, Salvador, Callejón de los negros, un vándalo armado con un edding azul y servidora.
Gracias a todos, al vándalo no.

17 comentarios:

  1. Sencillamente maravilloso.

    Considero realmete difícil y meritorio cojugar, como ha hecho nuestra anfitriona, las variopintas versiones derivadas de la frasecita.

    Confieso queno tenía ni idea de que iba esto cuando deje mi comentario y confieso de igual forma que el resultado me ha dejado estupefacto.

    Dama. Gracias por existir

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  2. Tienes mucho arte y oficio, si me permites piropearte Dama, y deseando estamos de que tus sueños se hagan realidad.

    Besos

    P.D. No se que ha pasado con mi comentario anterior se esfumó, te comentaba algo sobre Martirio, bueno, sin importancia.

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  3. Para mí la luz la da el sol todos los días, despertamos y quedamos a su antojo.

    Ese si que es un destino marcado, sin rotulador azul...
    Saludos.

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  4. Pues yo no lo leo, me salen símbolos en lugar de letras

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  5. Dama a mi me pasa lo mismo que a Finidiblanco, entro para leer tu entrada y todo son simbolos, solo aparecen bien los comentarios, al principio crei que solo me salína a mi pero veo que otros no te pueden leer.
    Saludos

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  6. Con que ya habeis hecho la quedada en el Rinconcillo y habéis acabado con el valdepeñas sin avisarme ¿no?...
    Desde luego... Cría cuervos, y verás cómo te ponen el piso de mierda...

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  7. Así no es el refrán Lacava.
    Es "Cría cuervos y tendrás más"... ¿o no?
    :-)

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  8. Qué coraje que a mí me salen símbolos también. ¿No será ese el resultado final?

    Un beso, mi querida Dama.

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  9. Estupendo si relato!!! Espero que propongas pronto otro brainstorming para participar yo tb.

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  10. Palmas, palmas y otra vez palmas.

    Si tuviera la sabiduría del que vivió en la c/ Fandango te diría un buen piropo taurino pero como no es el caso y en mí, como tú dices, está la "rama lolafloresca" te digo "viva la madre que te parió".

    Besos y me tienes para la siguiente.

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  11. Gran capacidad la tuya para hilvanar ideas tan distintas y darle el sentido que le has dado.

    Un saludaso.

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  12. Lo de los signos y las letras a lo mejor tiene algo que ver con el sistema operativo. En mi casa el post se ve bien, navegando con Firefox. Y aquí en mi trabajo, con el Explorer, se ven signos.

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  13. ¿que hago? Houston, tenemos un problema... ¿cambio la letra?

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  14. Chapeau!

    Esta vez no te lo pusimos fácil y aún así..., pasmosa habilidad la tuya.

    Besos.

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  15. Yo si lo veo bien... copio y pego para los que no lo pueden leer...

    Me pareció que nadie en sus cabales podía ser capaz de dejar tan mal recuerdo sobre el mármol milenario de la columna. Esa frase "Si tú crees en el destino..." escrita con un insultante rotulador azul, hizo acordarme de unos versos memorizados sin saber de dónde procedían.

    ¿Es destino o es azar?

    ¿Lo forjamos o simplemente nos dejamos llevar?

    ¿Gobierna alguien el destino o sólo se trata de un camino que nos lleva a fronteras aún por delimitar...?

    Pero como lo mío ni es la lírica ni la filosofía, preferí pensar que con mi vida ocurra lo que tenga que ocurrir pero que ocurra ya. Es más, pensé que creería en el destino si justo después de escribir esa frase le hubiera caido un rayo sobre la cabeza al vándalo que la escribió. Ya lo dijo el Cordobés "Hay gente pa tó", y me acordé de mi amigo el eterno bromista, que por supuesto, no creía en él porque además de tener premio (tríncame el pepino), su destino siempre era cruel, borreguero y juguetón, que ya se sabe como gusta del juego y la palabrería si encima uno se confiesa como seguidor de sus idas y venidas, que cuando va andando a trabajar y olvidando (de momento) laspalizas de madrugones y conducciones hacia el destino detrabajo de este año se acuerda de que este destino es su destino provisional para este año, ya que su destino lo designará el destino ¡que lío! Ya se sabe... ¡Ding, dong, ding... tren con destino a creer, va a efectuar su salida...! Que suba quien quiera y quien no, que se siente en este banco a acordarse de las tres hermanas mitológicas que nos asignan nuestro destino desde que nacemos, Cloto con su rueca, que va hilando la dirección de nuestra vida, Láquesis, que lo enrolla y disfrutamos viviendo y finalmente Ätropos, la anciana, que lo corta. Al menos eso es lo que decía un artículo de un escritor de modales despreciables que leí una vez, y añadía que lo que verdaderamente nuestro destino tiene es luces y fuerza. Y no le falta razón.

    Para mí la luz la da el sol todos los días, despertarnos y quedarnos a su antojo. Prefiero dejarme mecer por las manos blancas del azar. Cosa distinta es que esas manos estén gobernadas por el destino, aunque si esas manos están pintadas alternando el verde con el blanco, un bético, por ejemplo, se puede preguntar, ¿que le hice yo al destino para que pusiera a Lopera en el camino del Betis? empiezo a desvariar, prefiero creer en el destino igual que él cree en mí, porque sí, creo en el destino, no sólo creo, sino que afirmo, la vida misma me lo demuestra continuamente poniéndome a prueba y siempre triunfa él y además, afirmo que no somos capaces de cambiarlo por mucho que queramos hacerlo.

    En fín, que me senté en este banco porque una pintada me obligó a reflexionar y he acabado desvariando, con la cabeza hecha un lío y con unas tremendas ganas de cantar una vieja canción que alguien me enseñó y que me está golpeando la garganta porque viene al pelo.

    "que el destino nos arrastre como la corriente del río...

    llevándonos a donde quiera que vaya,

    posándonos en una ribera,

    o sobre la arena color canela

    de la orilla de la playa..."

    Y otra vez la orilla, y otra vez la arena, y otra vez el río, y otra vez la marea... decididamente, mi destino será siempre, acordarme de ti.

    Escrito por: Manuel Corrales Scota, Finidiblanco, Juanma, Humilladero, Maese, Lola, La Cava, No cogé ventaja, ¡miarma!, Zapateiro, Campanilla, Sevillano y bético, Moe, Salvador, Callejón de los negros, un vándalo armado con un edding azul y servidora.
    Gracias a todos, al vándalo no.

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  16. Gracias por transcribir el texto, amigo; Dama, estás que te sales, no digo más

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