miércoles, 30 de diciembre de 2009

Propósitos

No tengo muchos propósitos para este año que se acerca pasado por agua. Del año pasado cumplí bastantes, sobre todo el ponerme falda más a menudo, ya que descubrí el maravilloso mundo de las botas, e ir a la peluquería, la cual frecuento algo más ya que he encontrado una donde creo que soy la única clienta y además, la dueña es casi muda, y eso, es una satisfacción. A este año le pido la subida de categoría en lo deportivo y en lo personal de mi Betis, que no pienso celebrar si se produjese allá por el mes de junio, donde pretendo visitar Croacia o Edimburgo o Dublín, ya veremos. Por el contrario, sí ocurrirá si quien se está encargando de desiluionarnos, abandona. Quiero volver a pegarme el exilio sanluqueño, dos meses que me supieron a poco, y vivir un Domingo de Ramos de levantar faldones, un Jueves Santo luminoso de mantillas liberadas y una tarde de cuaresma sin torrijas. Pido salud para los míos y que se cumpla un sueño que parece que se convertirá en realidad, y que hará que mis sentimientos se plasmen en hojas de papel. Ojalá. Le pido a mi ilusión, a mi imaginación y a mi soledad escogida que no me abandone, porque contribuye a que yo sea más yo, y sobre todo a vosotros, que también hacéis posible que Reyes, un año más, sea tremendamente feliz dentro del salón de la dama de sevillano...

Os deseo, con esta canción, que este año venga lleno de cosas buenas y salud para todos.


sábado, 26 de diciembre de 2009

Ajo sanluqueño

Sin duda, una parte importante de estas fiestas es comer sin cesar, por ello, desde mi humilde salón, os invito a que desconectéis de compras, Cortilandia, villancicos y mantecados y os acerquéis al rincón donde suelo perderme cuando necesito hacerlo, allá donde muere el río y el sol se pierde entre olas suaves y probéis el "ajo", una exquisitez de las delicias gastronómicas de Casa Perico, bar con encanto donde los haya, tradicional y acogedor, posiblemente el mejor bar del lugar, sin temor a equivocarme, muy cerca de la playa de las Piletas, donde encontraréis este espectacular plato, así como otras delicias de la gastronomía sanluqueña, como las galeras, las chobas, la raya a la naranja agria, las temblaeras o las insustituibles papas aliñas, cosas que hacen incluso que olvide que estamos en Navidad.

martes, 22 de diciembre de 2009

Dama Scrooge

No podré decir aquella famosa frase de Dickens, "Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año", yo cada vez soy más Scrooge, cada vez me pone más nerviosa esta fecha. Cuando veo a mi padre en su tallercito pintando las figuritas para el maravilloso belén que monta en la Peña Bética Rafael Gordillo, me hace cierta ilusión, o ver la frase que mi niño, sin venir a cuento, ha añadido en la carta de los Reyes, "queridos Reyes Magos, desde que voy al Betis mi color favorito es el verde". Esas cosas la salvan un poco, pero me cuesta mucho ser feliz en estas fiestas de consumo, villancicos insoportables, comilonas, deseos hipócritas, felicitaciones falsas, ya sean de futbolistas millonarios junto a niños pobres, que todavía da más asco, o de la que despacha el pan en Polvillo que no la conoces absolutamente de nada.
Espero que pasen pronto, que todos disfrutemos con los nuestros en su compañía y que sobre todo, para aquellos que como yo, están deseando de que pase el camión de Lipasam tras la carroza de Baltasar, nos pase el tiempo volando, de la misma manera que nos pasaba cuando éramos niños, que creo que fue la época en la que únicamente llegué a disfrutar la Navidad.
Felices fiestas a todos, de todo corazón.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Mis pequeñas cosas

Lo mejor de la vida son aquellas pequeñas cosas que la hacen maravillosa, como diría Serrat. Te pasas toda la vida a su lado, cuidando su alimentación, que coma sano y variado pese al chocolate, que abunda en su amplia variedad, la genética es increible, que no se desabrigue, que estudie, que se lave los dientes, observando de reojo sus movimientos y gestos, atendiendo sus necesidades primordiales de cariño y educación, y un buen día deja de ser niño, de buenas a primeras, se te ha hecho un hombre, y te das cuenta de lo rápido que todo pasa, que todo pasa y que todo queda, como vuelve a cantar Serrat, y un día cualquiera, de repente, todo tiene sentido. De pronto, la vida te agradece tu esfuerzo si se le puede englobar en esta palabra, con una aparente insignificancia cuando le ves que se presenta con una bolsita de plástico y un pin de esmalte rojo en su interior. "Toma, para ti, lo he visto y sabía que te iba a gustar" y todo, de pronto, merece la pena. Que cierto es que me pueden esos detalles insignificantes y que, como vuelve a cantar Serrat, a menudo los hijos se nos parecen y así nos dan la primera satisfacción...".

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Un final fantástico

"Por iniciativa de juego literario creado por La Radio de los Blogueros"
Me piden una entrada sobre un final y sólo me viene a la memoria el final de una de mis películas de culto. En ella, se habla de soledad elegida, del derrumbamiento de un hombre que ante la pérdida de un hijo, se rompe en pedazos. Habla de segundas oportunidades y de lo difíciles que son las relaciones humanas. Cuando Macon (William Turner) se replantea su vida, como dice la canción de U2, ni puede estar con su mujer ni sin ella, lo mismo ocurre cuando aparece la extravagante criadora de perros. Esta película habla de que es posible reconstruir una vida gracias a dejarnos querer, de la necesidad que tenemos de que venga otra persona para sacarnos del pozo y que a veces, esa otra persona es quien menos te lo esperas. La última escena de esta película es el mejor final de todas mis películas de culto. Sólo ver sonreir a un hombre triste ante la mujer que lo origina, lo dice todo. Es el mejor final que podría tener.

lunes, 14 de diciembre de 2009

El tirador de Mahou

Es lo que tiene mi adversión cervera, no caer en la cuenta de que en el lugar en el cual íbamos a celebrar la tradicional cena de amigos, había un tirador de Mahou. Siendo como son pensé que me crucificarían al percatarse, pese a ser yo la organizadora, como todos los años, del encuentro anual. Menos mal que el Jaloco lo eclipsó, y que, aún echando en falta a algún importante, volvimos a reirnos de las mismas cosas de todos los años. Lo malo son los niños que están con los abuelos y que obligan a otro tipo de evento y los años, que se vienen encima y ni se aguanta la música fuerte ni se aguanta el sueño que entra a eso de las dos de la mañana. Con la escusa de la Navidad, que detesto incluso más que la cerveza, es una alegría inmensa ver a todos mis amigos una vez al año y volver a recordar las mismas historias de siempre.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Mi tía y la calle Betis de Isabel

Sinceramente, no pensé que fuese yo la que acabaría llorando sin apenas poder articular palabra en lugar de mi tía, que era la que le gustaba la cantante que ayer presentaba su disco en el Lope de Vega. Alguien que mucho me aprecia y que conoce la admiración de mi tía por la protagonista me consiguió dos entradas en un lugar inmejorable, me acordé de aquella vez que estuve viendo a Carmelo Gómez, si ésa hubiese sido mi localidad, no sabría decir qué hubiese ocurrido. ¿Que por qué lloré? pues por una mezcla de todo, porque se puede ser libre para escribir lo que uno siente y cantarlo libremente, o escribirlo en un blog pese a que haya quién crea que la vida de alguien se pude adivinar por sus escritos, o sencillamente, llorarlo, por ello, ella, sabe cantar con el alma y transmitirnos a todos, como nunca pensé que ocurriría, el verso de Machado, las sevillanas de Del Estad, maravillosamente transformadas en bolero por Jesús Bola o la rosa de Alberto Cortéz. Si los que escribimos hacemos partícipes de nuestros sentimientos a los que nos leen, desnudándonos a veces, dejándo nuestras almas al alcance de cualquiera, a los que cantan les debe de ocurrir lo mismo. Anoche, no pudo ser más explícito ese tándem, una canción me hizo sentir mil cosas, me transmitió todo lo que siento, quiero, añoro y necesito, me sacó las incontrolables lagrimas de emoción que tantas ganas tenía de sacar ultimamente. Mi tía había vivido un sueño, yo, todavía estoy en el Lope de Vega escuchándo "Calle Betis" de Isabel Fayos.



miércoles, 9 de diciembre de 2009

Plenilunio en Ronda

He estado en Ronda, eran muchas las ganas de ir que acumulaba desde hacía demasiado tiempo, y no me decepcionó. Recuerdo que antes de ir a Úbeda, me traía entre manos una de las novelas de su vecino más ilustre, "El Jinete Polaco" y no fui capaz de acabarlo, me parecía fatal que semejante historia no consiguiese que ese "clic" que necesito para continuar una lectura se activase. Pese a ello, y con una sensación extraña de incomprensión lectora - escritor, disfruté de la imaginaria Mágina de Muñoz Molina sin acabar su novela, pero eso fue hace tiempo y en Úbeda, yo estaba hablando de Ronda, que me ha gustado mucho, y que, casualmente, me vuelve a traer las letras del ubetense internacional, aunque esta vez el "clic" ha sido tan fuerte que no puedo dejar de levantar la vista de una de las mejores historias escritas en los últimos tiempos, y que aunque no tenga nada que ver con Ronda, sí lo tiene con uno de sus puentes, que de repente se quedó vacío, donde todo el mundo desapareció dejándome sola con una mirada y en una situación que ya, ha pasado a ser uno de los momentos especiales de mi vida. Entonces fue cuando recordé al protagonista de "Plenilunio" "... mirándola con sus ojos grises y atentos, que sólo de vez en cuando cobraban una expresión ausente, de inquietud repentina, de desasosiego por algo.".
Después, llegó la gente, volvió el mundo a girar y todo volvió a ser como siempre. Cosas mías...

domingo, 6 de diciembre de 2009

Una lámpara maravillosa y una canción de cuello vuelto

Precisamente cuando me debatía entre el seguir soñando o bajar de las nubes, me encuentro con todo un regalo musical en esta catarsis tan fantástica que es escribir para desconocidos. Esto, curiosamente, ya me lo habían dicho una vez, y curiosamente, vuelve Triana a ponerle sentido a todo. Es lo que tiene cumplir setecientas entradas y que yo sea la elegida en pinchar sobre el ratón para nutrirme de sabiduría musical. Como si me hubiese tropezado con una lámpara maravillosa y que al frotarla, se me hubiese aparecido el genio Carrascus pidiéndome un deseo musical. Por ello, y como privilegio exclusivo, se me concedió uno, " Díme un grupo y te dedico un post para ti". Como no podría ser de otra manera elegí Triana, y éste es el resultado. Seguiré frotando la lámpara muchas veces más buscando canciones de cuello vuelto, como dice uno de sus habituales. Muchas gracias, genio Sr. Carrascus.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Romo y su gol

Claro que te reconocí, ¡cómo iba a olvidarme de ti! si marcaste ese gol ante el eterno rival a pase de Calderón dejando a Buyo como un camarón entre las redes de las porterías de un todavía Villamarín que se venía abajo contigo. Ese gol estaba para ti escrito en tus botas, porque el Betis tiene estas cosas, que un Domingo de ramos, Romo, marque el gol de la victoria cuando casi a la misma hora, la cofradía que tiene el Cristo del mismo nombre, Victoria, asome su cruz de guía a Sevilla desde una capilla cercana al estadio, es para guardarlo en el libro de oro del betico de verdad. ¡Claro que te reconocí nada más entrar en el autobús! ¡Tú eres Romo! Tú eras uno de los componentes de aquel Betis que más me identificó, porque en esa época era cuando yo más disfutaba de mi Betis, aunque Gordillo vistiese de morado para mi desgracia, Rincón, Perico Medina, Salva, Parra, Gabino, Casado, Chano, Ito, Hadzibegic, Quico...Ese Betis sigue siendo de los béticos, esos recuerdos de aquellos años no habrá nadie que nos lo arrebate, por mucha alimaña que se crea dueño de algo más que un equipo, y por eso, como no me ha dado tiempo a decírtelo, y estando todo el trayecto hablando contigo al lado de la máquina de bonobús, te lo digo desde aquí, gracias, Romo, por vestir la camiseta del Betis, sentir al equipo como lo sentías y sobre todo, marcar ese gol que al menos yo, nunca olvidaré.