martes, 31 de diciembre de 2013

Propósitos

Cada 31 de Diciembre me hago propósitos; este año, siguen siendo casi los mismos; arreglarme un poco más, ser universitaria, ir a Nueva York, seguir soñando como lo hago desde 1969 y ser un poquito cada vez más libre.
Tengo claro que seguiré riéndome con libertad, durmiendo pocas horas con mil y un proyecto en mente, de esos que me levantan de la cama o me acompañan con cada pedaleo, pero sobre todo, aprovecharé cualquier momento para ser feliz que se me presente. Solo le pido a este año que llega que me regale atardeceres en Sanlúcar, buenas lecturas, conversaciones de bar con mis amigos, los buenos, los pocos; goles de mi Betis ya situado de la mitad de la tabla para arriba, escapadas gaditanas con mi amiga y mucha música, muchísima; que mis hijos crezcan libres y sanos, que sigamos parando la vida suya y mía con nuestras manos en noches de amor desesperadas y nunca se me apague la luz que todos llevamos dentro. Sobre todo le pido a este año que nunca me abandonen ni mi ilusión, ni mi tesón, ni mis ganas de escribir y de observar.También le pido un Domingo de Ramos luminoso.

De este año que se va me quedo con una playa irlandesa triste, un baño vespertino sanluqueño bajo nubes de tormenta y mar de plata, una noche de enero, el abrazo de mi amigo Carre, una azotea, un brindis de Noviembre en veinticinco minutos gloriosos, una caja de bombones, un revuelto de setas en Jimena, un Betis - Bilbao apoteósico, una canción de Led Zeppellin, otra de Serrat, una de Pink Floyd y otra de Radiohead, una palabra tuiteada, y perpleja y un beso, suyo.

A ver qué me trae este año nuevo, con doce días once. Ahora a escuchar a Rosendo y su "Maneras de Vivir", la canción que cada 31, suena por mis adentros y mis afueras, como los pajarillos azules que solo escucho yo y que también, espero me sigan acompañando en este nuevo año que llega, llevándose lo viejo y trayendo lo nuevo.